Binissalem se suma al reto Energy en favor de la sostenibilidad
Escuelas de verano del municipio participaron en una actividad pensada para crear conciencia sobre la necesidad de proteger el medio ambiente
La iniciativa Energy BYD Challenge sigue su recorrido por los pueblos de Mallorca también en verano. La actividad que promueve la sostenibilidad y el cuidado del medio ambiente entre los escolares llegó ayer hasta Binissalem, donde se desplegaron los distintos talleres y muestras en el carrer Concepció.
Hasta allí acudieron desde las 11 de la mañana alumnos la escuela de verano del CEIP Pedra Viva y del campus Multiesport, que se celebra en el polideportivo municipal, con edades comprendidas entre los nueve y los 12 años. En total fueron 150 los niños y niñas que participaron en Energy BYD Challenge en una mañana que combinó diversión y concienciación sobre cómo pueden influir ellos en el cuidado del medio ambiente en el día a día. Para ello, se realizaron diversos talleres y actividades sobre distintos gestos que pueden marcar la diferencia.
Entre las actividades propuestas, la que mayor entusiasmo generó entre los niños y niñas fue una carpa con bicicléticas estáticas que generan energía al pedalear. Con la ayuda de una pantalla, los escolares podían conocer al momento cómo el resultado de sus pedaladas se traducía en electricidad limpia que podría cargar un móvil, un ordenador o incluso un coche eléctrico. En el taller de creatividad, por turnos confeccionaron un gran mural de forma colectiva en la que los niños y niñas pintaron el nombre del municipio, Binissalem, con todo tipo de detalles inspirados en la naturaleza. Mientras, el público que pasaba por la calle y contemplaba el progreso de la obra colectiva, también pudo admirar dos vehículos, un moderno coche eléctrico y un triciclo especialmente diseñado para transporte de herramientas y mercancías en trayectos cortos, también eléctrico.
Completaban el recorrido la información del taller de reciclaje en el que previamente se repartían imágenes de distintos tipos de residuos y, como ocurre en el popular juego de las sillas, al parar la música tenían que ser los más rápidos en depositar cada tarjeta en el tipo de contenedor correcto. Además, se instaló un punto de avituallamiento en el que varios colaboradores ofrecieron a los participantes sandía, melón y agua fresca, que fueron muy bien recibidos, sobre todo después de pedalear. Como obsequio, los participantes se pudieron llevar a casa un plantel de cebollas proporcionado por los viveros Can Juanito.
El alcalde de Binissalem, Víctor Martí, se sumó a este reto medioambiental, que valoró positivamente y alineado con la estrategia municipal en materia de sostenibilidad. «Desde el Ajuntament de Binissalem siempre apoyamos las iniciativas que conciencien a los niños de que vivimos en un mundo global y de que, lo que hagamos aquí, acaba repercutiendo en él y viceversa, lo que se hace en otros lugares, también acaba afectándonos aquí; es importante que los menores aprendan que cada pequeño gesto en nuestra vida cotidiana a nivel individual comporta un beneficio o un perjuicio al conjunto de la sociedad», señaló. Martí valoró positivamente la celebración en Binissalem de esta actividad «con la cual les enseñamos que pedaleando se puede generar energía para cargar, por ejemplo, un ordenador o un coche; si aprecian el esfuerzo que cuesta generar esta energía podrán ser conscientes de cuanta se gasta en hábitos cotidianos como encender y apagar un interruptor».
Esfuerzo colectivo
Asimismo, el alcalde destacó que realizar esta prueba de forma colectiva «refuerza el sentido de pertenencia al pueblo, a una isla y a una comunidad autónoma en la que tenemos que trabajar juntos para proteger el medio ambiente». Una vez más Energy BYD Challenge se pudo realizar gracias al esfuerzo del Ajuntament de Binissalem, la Conselleria d’Empresa, Autònoms i Energia del Govern de les Illes Baleares y BYD Quadis Dream, con la colaboración de Qwello, TBC, Fundació Saica, Viveros Can Juanito, GRAM y Scoobic.



