Mantener vivo el paisaje cultural de la Serra de Tramuntana
El Consell de Mallorca destina 5 millones de euros para conservar los elementos patrimoniales de la Serra, protegerla ante el riesgo de incendios y difundir los valores que le merecieron la declaración de Patrimonio Mundial
En esta panorámica de Caimari, se aprecia la conexión entre naturaleza y actividad humana, identidad de la Serra de Tramuntana.
La Serra de Tramuntana es un territorio de difícil acceso y escasos recursos naturales. Pese a ello, hace siglos que el ser humano decidió asentarse allí y, generación tras generación, ha ido modelando el paisaje hasta convertirlo en un lugar habitable. La agricultura tradicional transformó el terreno creando terrazas en las laderas de las montañas y una compleja red de sistemas hidráulicos para gestionar el agua.
Precisamente esta interacción entre naturaleza y actividad humana es la que reconoció la UNESCO cuando, en 2011, declaró el Paisaje Cultural de la Serra de Tramuntana Patrimonio Mundial. La Serra es una obra monumental donde se entremezclan cultura, tradiciones, estética, espiritualidad e identidad. Una construcción colectiva, fruto del intercambio de conocimientos entre distintas culturas que supieron superar las limitaciones del medio físico sin destruirlo.
Sin embargo, el abandono progresivo de la actividad agrícola y ganadera ha favorecido la expansión descontrolada del bosque mediterráneo. Los terrenos agrícolas dejan de ser rentables y pinares y encinares se vuelven también improductivos debido a la desaparición progresiva de los oficios forestales. Actualmente, se calcula que más de la mitad de la Serra de Tramuntana está cubierta por masas forestales. Todo ello pone en riesgo tanto el patrimonio cultural como la supervivencia de un modo de vida.
A esta situación se suman los efectos del cambio climático: menos precipitaciones, lluvias más torrenciales y unos terrenos cada vez más secos incrementan notablemente el riesgo de grandes incendios forestales. Todo ello convierte a la Serra de Tramuntana en un territorio vulnerable cuya conservación requiere políticas integrales: protección del patrimonio, impulso al consumo de producto local, desarrollo económico sostenible, gestión forestal y educación.
El Consell de Mallorca, a través del Consorcio Serra de Tramuntana, es quién trabaja para preservar todos estos elementos y valores, tangibles e intangibles, que hicieron posible el reconocimiento internacional de este territorio.
En 2026 cuenta con el presupuesto más alto de su historia, cinco millones de euros, que se invierten en ayudas económicas para el mantenimiento de los elementos patrimoniales, y en apoyo económico a cooperativas agrícolas y ganaderas y a entidades de custodia del territorio. Además, se invierte en difusión de los valores con programas educativos y lúdico-culturales, como es la presencia en las ferias municipales o el programa de visitas guiadas.
La diferencia es cuidarla
En los últimos años, y ante las evidencias del cambio climático y los riesgos que conlleva para la Serra, la gestión forestal se ha convertido en una prioridad estratégica para el Consell de Mallorca. Por ello, la institución ha puesto en marcha un proyecto de saneamiento forestal que se desarrollará hasta finales de 2027 y que contempla actuaciones de limpieza de bosques, prevención de incendios y aprovechamiento sostenible de la madera.
En total, durante el próximo año y medio se actuará sobre 142 hectáreas repartidas en 18 municipios de la Serra de Tramuntana. La inversión prevista asciende a 1,83 millones de euros, procedentes del Impuesto de Turismo Sostenible del Govern de les Illes Balears.
Las actuaciones incluyen la limpieza de sotobosques en zonas urbano-forestales, la creación de franjas de defensa en caminos, carreteras y vías estratégicas, la retirada de árboles caídos o dañados y la aplicación de medidas de silvicultura preventiva para reducir la densidad vegetal. Todo ello contribuirá a mejorar la biodiversidad forestal y prevenir la propagación de incendios.
Este proyecto combina conservación del paisaje, prevención frente a incendios, tormentas y plagas, generación de empleo y revalorización del patrimonio forestal. Además, aporta beneficios ambientales y aumenta la seguridad de residentes y visitantes.
Amar la Serra para conservarla
Las actuaciones comenzaron este mes de mayo en la finca de Cala Murta (Pollença), propiedad de la Fundación Rotger Villalonga. Además de la rehabilitación del espacio, la madera procedente de los pinos talados servirá para fabricar nuevas tiendas de campamento que sustituirán a las actuales y permitirán reabrir las instalaciones para desarrollar proyectos educativos vinculados a la Serra de Tramuntana.
Precisamente, la educación constituye otro de los pilares fundamentales del Consell de Mallorca. Para acercar este territorio a los estudiantes de toda la Isla, el Consell ofrece transporte gratuito a los centros educativos. Durante el curso 2025-2026, próximo a finalizar, alrededor de 6.800 escolares de 106 centros educativos habrán podido realizar excursiones a la Serra sin coste alguno.
Más allá de las excursiones puntuales, el Consell impulsa desde hace una década, junto con la Conselleria de Educación y Universidades del Govern de les Illes Balears, el programa de Aprendizaje y Servicio (ApS).
Se trata de una propuesta educativa en la que el alumnado aprende al tiempo que presta un servicio real a la comunidad, implicándose en necesidades concretas de su entorno. En este curso han participado 58 centros educativos, coordinados por los Centros de Profesorado de Calvià, Palma, Manacor e Inca.
La metodología ApS considera a los estudiantes ciudadanos activos del presente, capaces de transformar su entorno. Esto les ayuda a encontrar sentido a lo que aprenden. El objetivo del programa ApS Serra de Tramuntana es que el alumnado pueda aprender historia, cultura, biología o geografía a través de la Serra; vivir experiencias directas en ella; comprender la transformación del paisaje y la adaptación humana al territorio; y realizar acciones concretas que contribuyan a su conservación.
La labor de divulgación del Consell de Mallorca va más allá de los centros educativos. Con el objetivo de acercar los valores que motivaron la declaración de la UNESCO al conjunto de la ciudadanía, también impulsa iniciativas como La Tramuntana es viu i es camina, un programa de rutas guiadas que permite descubrir el patrimonio cultural, histórico y paisajístico de la Serra a través de itinerarios accesibles para todos los públicos.
Estas actividades ayudan a conocer elementos tan característicos como los bancales, los caminos históricos, las possessions o los sistemas hidráulicos que han modelado este paisaje cultural a lo largo de los siglos. A esta propuesta se suma La Tramuntana es viu i es tasta, un programa itinerante que recorre distintos municipios de Mallorca para dar a conocer los productos vinculados a la Serra de Tramuntana. Mediante degustaciones y actividades divulgativas, la iniciativa acerca a la ciudadanía la riqueza gastronómica del territorio y contribuye a explicar la estrecha relación existente entre paisaje, actividad agraria, tradición y conservación. Ambos programas comparten el objetivo de fomentar el conocimiento y la valoración de la Serra como paso imprescindible para garantizar su preservación futura.



